Compartimos esta experiencia de viaje interior con Respiración Pneuma y Cacao, hace unos días, un abrazo:
"Vuelvo a respirar con cacao. Suelto mi cuerpo y enseguida empiezo a notar los brazos como torres de alta tensión, muy muy tensos. Intento hacer llegar esa energía a todo el cuerpo, pero de ninguna manera consigo esa intensidad.
Después de respirar con energía durante un tiempo, me convierto en el águila que soy. Grande y fuerte. Ya no voy montada o me viene a buscar. Ya soy yo. Y vuelo majestuosamente por los bosques verdes disfrutando de mi paseo. Me veo como águila y estoy entre orgullosa y sorprendida siéndolo.. La verdad es que no sé si es un águila, porque es muy grande.
Después de un rato noto que hay una parte de mi como observando. No sé si es mi cabeza que no se va del todo. Vuelvo a respirar intensamente y noto el dolor de mi lado derecho. Me duele bastante ese brazo y una parte de mi cabeza. Vuelvo a ser águila y veo ese ala con plumas como chamuscadas. No me importa porque no me impide volar. Miro esa zona de mi cuerpo con cariño y me pregunto qué tengo que hacer. Cómo se cura. No sé si me lo invento o no, pero el dolor en el lado derecho me lleva a Galicia y a mi padre y otra vez a las madres y a los hijos ilegítimos y a otra familia que tiene que sanar y pedir perdón y perdonar.